¿Director de marketing? Adáptate o seguirás en crisis.

La verdad es que llevo bastante tiempo con ganas de expresar un sentimiento de rabia que tengo y hoy, por fin… ¡Tengo la oportunidad de desahogarme en Es marketing, estúpido!

Hace unos días estuve en una reunión con el director de marketing de una empresa multinacional que, sin lugar a duda, tiene un gran potencial para expandir su modelo de negocio a Internet. En dicha reunión volví a escuchar frases habituales entre los más conformistas, entre los que tienen pocas ganas de evolucionar y una gran aversión al cambio.

La empresa no está funcionando muy bien, ya sabes… La maldita crisis. A ver si se acaba de una vez y volvemos a la normalidad.

¡Hala, y tan ancho que se queda! No hicieron falta ni 5 minutos para que se hiciese evidente que no se estaba enfrentando a la crisis, sino a otro problema más grave: él mismo.

Sí, vale… Existe una crisis, pero… ¿De verdad alguien puede creer que la solución es esperar a ver si «se acaba de una vez»?  ¿Alguien puede pensar que cuando acabe la crisis la cosa cambiará si sigue haciendo lo mismo que hace 10 años?

Lo más habitual, cuando hablas de Internet con estas personas es que te digan que «es el futuro». ¿En serio? ¿Futuro? A estas alturas está más que demostrado que Internet es el presente. Lo cierto es que es una pena ver como empresas con una gran trayectoria, con un producto y una marca consolidados en el mercado, piensan que ya está todo hecho. Probablemente no se den cuenta de que su actitud es probablemente la que hará que su posición en el mercado peligre, y no la crisis económica.

¿Cómo puede un director de marketing, cuya función es estar al día y mantener a su empresa en lo más alto, tener esta forma de ver las cosas? El papel de este perfil, hoy en día, es importantísimo en cualquier tipo de empresa. Directores de marketing, desde aquí quiero mandaros un mensaje; O cambiáis el chip o seguiréis fuera de juego hasta que sea demasiado tarde.

El mundo está cambiando a  una velocidad ante la cual muchos prefieren mirar hacia otro lado. La gran mayoría de los mortales aborrecen los cambios…Pero ahora, nos guste o no, estamos en un gran cambio. ¡Un cambio que para muchos de nosotros es fascinante y está lleno de oportunidades!

Sin ir más lejos, todos conocemos por lo mediático del tema, el pollo que se ha montado con Uber…  ¿De verdad que las asociaciones de taxistas o los propios taxistas no se dan cuenta de lo que está pasando? ¿De verdad que no creen que es hora de adaptarse y, en vez de oponerse a la evolución tecnológica y del propio mercado, buscar nuevas fórmulas de negocio? Venga, señores, seamos serios. ¡¡Hay que adaptarse!! ¿ O acaso tiene sentido que hoy en día miles de taxis estén dando vueltas por las ciudades buscando clientes? ¿No es más eficiente atender pedidos a través de una App y/o dar la opción al cliente de poder compartir el viaje? ¿De verdad creen que Uber es competencia? ¿Conocen realmente Uber? ¿Conocen cuáles son sus usuarios?

El otro día, un compañero de Roi Scroll me comentaba que todos los viernes, para ir a su pueblo, lleva gente a través de Blablacar, comparte gastos de desplazamiento, se le hace más ameno el viaje y, además de eso, conoce gente. Explicaba que casi siempre viaja con universitarios de primer o segundo año y lo curioso de todo, es que estos estudiantes nunca han cogido un autobús ni un tren para desplazarse entre ciudades o para viajar… ¡siempre han compartido coche a través de Blablacar, Amovens o el propio Uber!

Esto, señores es un cambio evidente en el comportamiento de los consumidores y recordemos que para las empresas, el mercado es el que manda.Si estás entre aquellas personas que temen el cambio, no intentes oponerte a la evolución tecnológica. Úsala, aprovéchala, porque, sino, tienes la partida perdida.

En mi opinión, todo esto es un síntoma de que España es un país que no está aún adaptado a los nuevos tiempos y que, por lo tanto, seguirá en crisis hasta que se asuma el cambio o cojan el relevo las nuevas generaciones.

Por último, hace cosa de 10 años leí un libro que os recomiendo encarecidamente, “El mundo es plano” de Thomas Friedman. Un libro donde expone el gran cambio que llevamos viviendo desde hace años, donde demuestra con casos reales y viene a explicar que ahora todos, desde cualquier parte del mundo, jugamos con las mismas fichas y da igual donde vivas, lo único que importa es que seas bueno en lo tuyo y que tengas conexión a Internet para demostrar lo que vales. ¡La India, por ejemplo, sabe mucho de esto! Te invito a investigarlo y, sobre todo, a leer este libro.

Lo más curioso de todo es que precisamente los que están anclados en el pasado (echando pestes de la crisis) seguramente son los que no están leyendo este post, ¿verdad?