Alberto Graña, un Community Manager JR con sangre celeste y la lengua de Jordan. Nueva incorporación en Roi Scroll.

¡Muy buenas!  Soy Alberto y voy a comenzar descubriendo un secreto personal, que poca gente sabe al conocerme. Mi nombre completo es José Alberto, pero lo de José es solo papeleo. Mis padres eran fans de la telenovela venezolana Cristal y claro… las inspiraciones a mi nombre debieron venir solas.

Desde pequeñito mi interés por el mundo comunicativo estaba en auge. Eran continuas las tardes en las que dedicaba tiempo de mi vida jugando al Pro Evolution Soccer y comentando los partidos que intentaba ganar. ¡Hasta me inventaba colaboradores! Es una bonita manera de decir que tuve amigos imaginarios. También lo hacía en los intensos partidos del NBA Live en los que trataba de encestar alguna canasta, pero en los que la actitud nunca faltaba, creyéndome Allen Iverson (imagen principal de mis carpetas de infancia) o Jason “chocolate blanco” Williams. La creatividad y rebeldía de sus jugadas en la realidad siempre fue fuente de inspiración personal, como los apodos del gran Andrés Montes y Daimiel en las retransmisiones. Obligatorio nombrarlos.

El marketing y la publicidad llegaron de manera oficial a mi vida en septiembre de 2012, cuando empecé la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas en Pontevedra y a partir de ahí me enganché. En concreto, me gusta contar historias, de ahí que mi creatividad resida en las palabras y en seguir el día a día de las marcas, tratando de hablar por ellas, en un ejercicio interpretativo propio. Mi tarea en Roi Scroll es la de generar contenido en las redes sociales en, como diría Homer, “mi primerita” experiencia profesional como Community Manager Jr.

Además, en el segundo secreto confesado en estas líneas, mi vocación siempre residió en el periodismo deportivo. Para ello estudié durante un año en Santiago de Compostela un Máster en Nuevas Tendencias del Periodismo y la Comunicación. Y en ese ejercicio de escribir hasta el infinito y más allá, cuando me siento en el sofá de casa mis manos no tienen botón de stop y colaboro en diferentes webs deportivas como redactor y analista sobre fútbol nacional e internacional. Por cierto, mi sangre es celeste y está llena de afouteza.

También la poesía es campo de cultivo. La rima siempre me llamó la atención, escapándome en mis ratos libres a sitios de verdadera inspiración. Agarro papel y boli, respiro, me inspiro y me dejo llevar, procurando no pensar, como cuando te tiras sin más a la inmensidad del profundo mar. ¡Ahí os lo dejo!

El cine, los deportes, la música, viajar… son muchas mis aficiones y de todas intento extraer puntos positivos para aplicar en lo personal y lo profesional. Pero una destacada por su rareza es la necesidad de vivir en el centro de una ciudad. ¿Por qué? Pues porque el agobio que implica para unos el ruido y el estrés de la ciudad, para mi implica actividad constante y movimiento. Y qué mejor que estar al lado del Sireno para ello en una agencia que ofrece frescura y ganas de trabajar, valores compartidos en un ejercicio de feedback. ¡Rock and roll y hey ho let’s go!